
PROYECTO DE LEY PARA LA ERRADICACIÓN
DEL POLO PETROQUíMICO DE DOCK SUD
Artículo 1º.- El Poder Ejecutivo Nacional arbitrará los medios necesarios para la erradicación definitiva del Polo Petroquímico de la Localidad de Dock Sud, Partido de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires.
Artículo 2º.- El Polo Petroquímico será reinstalado en una zona que por su escasa o nula densidad poblacional, no constituya un peligro potencial a la seguridad nacional y a la salud de los habitantes de las áreas circundantes.
Artículo
3º.- El proceso de erradicación deberá ejecutarse
progresivamente dentro de los tres (3) años a partir de la publicación
de la presente Ley en el Boletín Oficial. Este proceso será
fiscalizado por los organismos competentes juntamente con las organizaciones
vecinales.
Artículo 4º.- Las empresas que conforman el Polo
Petroquímico, bajo estricto control de los organismos competentes y
de la ciudadanía, se harán responsables de la atención
médico-sanitaria y farmacológica de las personas afectadas por
la contaminación del Polo Petroquímico.
Artículo 5º.- El Poder Ejecutivo Nacional proveerá un servicio de patrocinio jurídico gratuito, a las personas afectadas y a los familiares de las fallecidas como consecuencia de la acción contaminante de las empresas instaladas en el Polo Petroquímico de Dock Sud.
Artículo 6º.- El Poder Ejecutivo Nacional, luego de la erradicación del Polo Petroquímico de la Localidad de Dock Sud, arbitrará los medios necesarios a los fines de controlar la reparación y recuperación del suelo, subsuelo, aguas y aire afectados por la contaminación ambiental. Dicho proceso será fiscalizado conjuntamente con la población y sus organizaciones.
Artículo 7º.- El proceso de reparación y recuperación de las zonas afectadas por las empresas del Polo Petroquímico, se efectuará sin dilaciones y a medida que se concreten las erradicaciones en las distintas áreas, debiendo realizarse en el plazo establecido por el artículo 2º de la presente Ley. Los costos y las tareas a efectuarse serán de exclusiva responsabilidad de las empresas que produjeron los daños.
Artículo
8º.- El Poder Ejecutivo Nacional, a través de los organismos
competentes, tendrá a su cargo el control permanente sobre el impacto
ambiental en el lugar donde las empresas que conforman el Polo Petroquímico
vuelvan a radicarse. Se establecerá como prioritaria la participación
de la población en el proceso establecido por la presente Ley.
Artículo 9º.- Las empresas que constituyen el
Polo Petroquímico garantizarán la fuentes de trabajo de todo
el personal que pueda verse afectado en la erradicación y traslado
de las mismas.
Artículo 10º.- De Forma
FUNDAMENTOS
Sr. Presidente:
La Localidad de Dock Sud, Partido de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, concentra la mayor cantidad de establecimientos industriales, productores de residuos peligrosos. Todas estas empresas conforman el denominado Polo Petroquímico de Dock Sud y constituyen el principal contaminante que tiene el Partido de Avellaneda y la Ciudad de Buenos Aires, en especial el barrio porteño de la Boca.
El elevado grado de contaminación producido por el Polo Petroquímico de Dock Sud no es algo reciente, hace muchísimos años que el mismo amenaza de manera sistemática la integridad y la salud de las poblaciones que lo circundan, causando enfermedades, muertes y una depredación total al medio ambiente.
De las decenas de empresas que conforman el Polo Petroquímico, hay alrededor de veinticinco de alto riesgo, cuyos contaminantes y daños a la población se detallan a continuación:
- DAPSA
- SHELL CAPSA
- EG3 SA
- SEA TANK COASTAL PETROLEURN ARGENTUINA SA
- SOL PETROLEO SA
- YPF SA.
- MERANOL.
- ANTIVARI SA
- DISTRIBUIDORAS QUIMICAS SA
- ESLOGAN
- INDUPA
- PRODUCTORA ARGENTINA DE MELAZA SA
- TAGSA
- UNION CARBIDE ARGENTINA SA
- VALENTIN BALCARCE SA
- MECORCARGA SA
- MARUBA
- TENANCO
- MATERIA HNOS.
- ORVOL SA
- UNILEVER ARGENTINA SA
- COCO OIL
- TRIECO
Todas estas empresas producen los siguientes contaminantes:
Naftas, solventes, gas
oil, diesel oil, fuel oil, residuos asfálticos, aceites, grasas y carga
de cracking, ácido sulfúrico, soda cáustica, anilina,
zinc y litio. Querosén, solventes, alifáticos y aromáticos,
gas butano y propano. Acido sulfúrico, buxita, clorato de potasio,
alquilbenceno lineal, pigmentos amarillos y rojos, soda cáustica, sulfato
de aluminio líquido y sólido, acrilonitrilo, cloroformo, tolueno
y disocianato. Hidrocarburos livianos, dioxinas, furanos, metales pesados
y clorados.
“Un estudio oficial, realizado el año pasado, confirmó
la existencia de plomo en sangre y de gases cancerígenos como el benceno,
el tolueno y el xileno en los cinco mil vecinos que habitan el Doque, pero
sobre todo en las mil quinientas personas cuyas casas están paradas
en las manzanas que se conocen como La Inflamable y que absorben todo lo malo
que esparce en el agua, en la tierra y en el aire, el Polo Petroquímico
de Dock Sud”. (Fuente: Página12. 27/5/04).
En relación directa
con lo anterior, la Agencia Internacional de Investigación sobre el
Cáncer IARC, considera que entre otros, “el benceno es un cancerígeno
humano comprobado (...), en cuanto al tolueno puede producir mutaciones en
células vivas y afectar el desarrollo del embrión y el feto
humano. Tiene capacidad para dañar hígado, riñón,
cerebro y médula espinal.” (Fuente: Versión electrónica.
FUNAM (Córdoba); Diario Clarín; Diario La Nación. Buenos
Aires, marzo 2002).
Por su parte, un informe efectuado por la Facultad de Farmacia y Bioquímica
de la Universidad de Buenos Aires, revela que sobre una muestra de ciento
catorce chicos de ¨La inflamable¨ (zona de Dock Sud llamada Villa
Inflamable), el veinte por ciento tenía más de diez microgramos
de plomo por decilitro de sangre. Se detectaron además, casos críticos
que llegaban hasta los setenta microgramos por decilitro. (Fuente: Página12.
27/5/04)
Respecto de la relación entre el plomo y el Polo Petroquímico, aun cuando las empresas petroleras han manifestado que no utilizan el plomo desde hace, supuestamente, cinco años; este metal, no degradable y bioacumulativo, ha sido utilizado por las mismas durante los años suficientes para causar daños en la salud humana y en el ecosistema.
El plomo presenta como efecto clínico más preocupante, el daño en el desarrollo mental de los niños. Su toxicidad se agrava debido a su carácter persistente y bioacumulativo: no se degrada y los seres vivos no cuentan con mecanismos para eliminarlo.
La mujer embarazada y los niños son quienes presentan mayor riesgo frente a la contaminación con plomo.
Los niños de hasta tres años de edad son particularmente susceptibles a la toxicidad de este metal. En los niños contaminados, predominan las alteraciones del sistema nervioso central, disminución de la memoria, déficit en el aprendizaje, irritabilidad, cefaleas frecuentes, trastornos de conducta, convulsiones y otras.
Diversos informes revelan que en todos los niños estudiados hay niveles cuantificables de plomo en sangre, y se encontraron niveles excedidos en el 50% de los casos estudiados en Villa Inflamable.
Los resultados de los
estudios revelan que la contaminación a la que se expone la población
es extremadamente grave no solo en los barrios más cercanos, sino que
comprometen muy seriamente a un gran espacio territorial.
Otra de las líneas de investigación demuestra la presencia de
plomo en el suelo de las viviendas que circundan el Polo Petroquímico.
La contaminación proveniente de los residuos tóxicos que emanan de las industrias que conforman el Polo Petroquímico, además de afectar a los habitantes de amplísimas zonas que comprende la Ciudad de Buenos Aires y varios partidos del Conurbano bonaerense, también impacta sobre el ecosistema.
El río más importante del Conurbano bonaerense y de la Ciudad de Buenos Aires, el Río Matanza-Riachuelo, viene padeciendo desde hace más de treinta años la agresión de las empresas que arrojan sus residuos tóxicos al Riachuelo convirtiéndolo en un gran “basural acuático a cielo abierto”. Esta fuente de vida y esparcimiento queda transformada así, a la luz de las irresponsabilidades de las industrias y la complacencia de las autoridades municipales, provinciales y nacionales, en una sustancia letal para la naturaleza y en consecuencia para los seres humanos.
La Asociación
de vecinos de La Boca ya había explicado que “... el río
(Riachuelo) recibe un 25% de efluentes industriales (125.000 m3 diarios) y
un 75% de efluentes cloacales sin tratamiento.” (Diario La Nación
30/3/04)
Los datos de la Organización Mundial de la Salud son elocuentes: siete
millones de personas mueren cada año en el mundo por enfermedades causadas
por aguas contaminadas, sin contar innumerables poblaciones que no llevan
registro sobre el particular. La misma organización explica que el
30% de la mortalidad infantil tiene origen en enfermedades hídricas,
evitables con el abastecimiento de agua segura. De igual modo se advierte
que tres millones de personas mueren en el mundo cada año por respirar
aire contaminado.
A partir de estos datos,
se comprueba que la cifra de fallecidos por aguas contaminadas es escalofriante:
27.000 personas mueren por día en el mundo a consecuencia de esta causa.
Respecto de la contaminación atmosférica es preciso aclarar
que se manifiesta en forma de polvo, niebla, bruma y humo. De acuerdo con
estudios realizados por el CONICET, “la contaminación atmosférica
produce una cantidad de muertes prematuras que supera la causada por enfermedades
como el cáncer de mama o de próstata, o por accidentes de tránsito;
por eso, se debe considerar como una causa severa de riesgo para la salud
humana (...) Hay una creciente evidencia de que en zonas urbanas, y especialmente
en áreas con una alta densidad industrial como lo es Dock Sud, las
partículas suspendidas provocan un tipo de afección conocida
como la sensibilidad múltiple por sustancias químicas, enfermedad
ambiental que algunos denominaron como la enfermedad del siglo XX o el sida
químico...)”
De acuerdo con los estudios realizados, la situación respecto del impacto
ambiental es extremadamente grave. En casos de inversión térmica
de superficie o fenómenos prolongados de calma, todos los contaminantes
que descargan las empresas que conforman el Polo Petroquímico, crean
un cóctel de sustancias primarias que conservan la estructura química
original, y de elementos secundarios que resultan de las combinaciones químicas
registradas en la atmósfera. Todos ellos pueden ser letales, sometiendo
a la población a exposiciones que comprometen el organismo en forma
total.
Las personas al inhalar aire, consumen segmentos de ese cóctel, donde el problema no es sólo el benceno, el tolueno o cualquier sustancia química y aislada, sino que esas sustancias individuales actuando de manera combinada forman nuevos compuestos. Estas nuevas fórmulas químicas desencadenan una serie de efectos: convirtiendo a los pulmones, la piel y otros órganos expuestos en lugares de experimentación química. A medida que varían las descargas y las condiciones ambientales ello se torna más riesgoso, especialmente para los niños y para las mujeres embarazadas.
Los niños expuestos a esas variaciones ambientales poseen una talla y un peso menor que los niños de la misma edad que no reciben dicho impacto. Se observa además, en estos niños afectados, alteraciones en su metabolismo.
En conclusión, el problema no es sólo el benceno, el tolueno u otra sustancia química aislada, sino también la combinación de las mismas.
Ante esta terrible situación,
la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires el día 15 de mayo de 2004
votó de manera unánime el proyecto de Declaración presentado
por la Diputada Patricia Flores a instancia de los vecinos del Barrio de la
Boca. En este proyecto, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, expresa
su preocupación por las consecuencias ambientales y sanitarias producidas
por el llamado Polo Petroquímico Dock Sud, sobre la población
de los barrios de La Boca, Barracas y demás zonas de influencia ambiental.
Por su parte los vecinos de las zonas linderas al mismo, también se
organizaron y manifestaron en reclamo de sus derechos. Amparados en el artículo
41 de la Constitución Nacional los mismos exigen vivir en un ambiente
sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano. Pero estos reclamos no
fueron escuchados por las autoridades.
A pesar de los múltiples estudios oficiales y extraoficiales realizados que demuestran la gravedad de esta situación, los habitantes continúan expuestos a una muerte lenta y silenciosa.
La falta de respuestas y soluciones definitivas por parte de las autoridades municipales, provinciales y nacionales, hacen que las mismas se transformen, por acción u omisión, en cómplices de esta terrible situación.
Frente a la ausencia de soluciones, días atrás, alrededor de ciento cincuenta familias que viven en la zona de Villa Inflamable Dock Sud, debieron dejar este lugar, habitando un terreno fiscal para salvaguardar su vida. La única opción que los mismos tenían era: o continuar muriendo o trasladarse a otro espacio que les permita preservar su vida.
Los vecinos explican que donde vivían, su salud corría riesgo por la contaminación del Polo Petroquímico.“Estamos rodeados por la contaminación: de un lado tenemos el Riachuelo, del otro el canal que trae los desechos industriales del Polo Petroquímico y por debajo el entramado de caños por donde pasan los productos químicos. Estamos parados sobre una bomba”.(Fuente: Página 12. 27/5/04). Por su parte, una vecina señala además que: “Vivía allá con mi familia, pero el olor y el humo que largan las empresas es insoportable. A mi hija, Denis que tiene diez años, le hicieron un estudio y le dio que tiene mucho plomo en su sangre. En febrero la interné por problemas de riñon.”(Fuente: Diario Clarín. 27/5/04).
Puesto que los argumentos, arriba señalados, tienen la validez indiscutible de la vivencia y del sufrimiento de los habitantes de las zonas circundantes al Polo Petroquímico, es de vital importancia que sean ellos los que tomen en sus manos el control de su calidad de vida; porque hasta el momento las autoridades competentes no han dado una sola respuesta que canalice esta problemática en función del mejoramiento de la salud de los habitantes. Esto transforma a las autoridades en corresponsables de esta siniestra situación.
De acuerdo a lo señalado
anteriormente, los vecinos con su participación establecerán
las formas de control durante los procesos de erradicación del Polo
Petroquímico; la reparación y recuperación de las zonas
afectadas.
Es altamente riesgoso convivir con gigantescas cantidades de líquidos
y gases acumulados de alto poder explosivo. Esto se ha transformado en una
poderosísima bomba de tiempo que de estallar alcanzaría el nivel
de destrucción del más poderoso y sofisticado armamento creado
por el hombre.
El poder de la onda expansiva, en caso de estallido del Polo Petroquímico, provocaría una verdadera catástrofe, dejando un tendal de muertos y damnificados de dimensiones inimaginables.
Es obligación de los legisladores de este Congreso, arbitrar los medios que garanticen la participación de los vecinos a los efectos de solucionar eficazmente esta urgente situación.
Este proyecto prioriza la salud y calidad de vida de los habitantes, y no los intereses económicos de las empresas que conforman el Polo Petroquímico. Lo expuesto hasta aquí, manifiesta una clara y contundente evidencia de los daños irreversibles que estas empresas causan a los pobladores y al medio ambiente.
Por ello, el presente proyecto de Ley, se constituye a los efectos de erradicar de forma sostenible y definitiva el Polo Petroquímico de Dock Sud con la debida urgencia que el caso reclama.
El Polo Petroquímico deberá ser trasladado a zonas que por su ubicación y condiciones de producción, minimicen los efectos del impacto ambiental que el mismo pudiera generar. En función de esto, se debería considerar que cada una de estas empresas desarrolle sus actividades de manera aislada puesto que ello, también, facilitaría el control primario de las mismas.
Es importante destacar que, frente a la ineficacia de los organismos de control municipal, provincial y nacional para dar cumplimiento a la legislación vigente en materia ambiental, se constituyan entes de control primario que estén conformados por la población aledaña a las zonas de influencia. Estos cargos deberán ser rotativos y revocables.
La única forma para que millones de habitantes de la Ciudad de Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires no continúen enfermándose y muriendo es la urgente erradicación del Polo Petroquímico de Dock Sud. En función de ello, presentamos este Proyecto de Ley.